¿Qué significan los números 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 en los botes contenedores de plástico duro?

¿Qué significan los números 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 en los botes contenedores de plástico duro?

enero 18, 2026 publicado por Maricruz Belmonte

Si alguna vez has mirado el fondo de un vaso de plástico duro y has visto esos números pequeños dentro de un triángulo, no eres el único que se ha preguntado qué significan. Son más que simples marcas: son claves para saber si ese vaso se puede reciclar, cómo se debe separar y qué tipo de plástico es. En España, donde cada año se consumen miles de millones de vasos de plástico duro para cafés, cócteles o agua, entender estos códigos es esencial para hacer un reciclaje real, no solo simbólico.

Los números del 1 al 7: no son una secuencia aleatoria

Cada número del 1 al 7 dentro del triángulo de reciclaje representa un tipo diferente de plástico. No son niveles de calidad ni de reciclabilidad, sino una clasificación técnica usada en todo el mundo. Lo que importa no es el número en sí, sino lo que significa para tu basura y para el medio ambiente.

El número 1, por ejemplo, es el PET o PETE. Es el plástico transparente que usan las botellas de agua y muchos vasos de plástico duro para bebidas frías. Es uno de los más reciclables, pero solo si se limpia bien y se lleva al contenedor amarillo. Si lo tiras con restos de café o azúcar, puede contaminar toda la bolsa de reciclaje.

El número 2 es el HDPE. Lo encuentras en envases más opacos, como los de leche o algunos vasos de plástico duro para helados. También es reciclable, pero menos común en vasos de un solo uso. Si lo ves, es buena señal: este plástico se puede volver a fundir y convertir en cubos de basura, tuberías o incluso muebles de jardín.

El número 3 es el PVC. Es raro en vasos, pero sí se usa en envases de alimentos más rígidos. No es reciclable en la mayoría de puntos de recogida en España. Contiene cloro, y al quemarse libera sustancias tóxicas. Si un vaso tiene este símbolo, lo mejor es tirarlo en la basura general.

El número 4 es el LDPE. Es flexible, como las bolsas de supermercado. Algunos vasos de plástico duro con revestimiento interno de película delgada pueden llevarlo, pero es muy difícil de reciclar en contenedores convencionales. En España, solo unos pocos puntos de recogida especializados lo aceptan.

El número 5 es el PP. Este es el plástico más común en vasos de plástico duro para café caliente. Es resistente al calor, por eso lo usan las cadenas de cafés. Es reciclable, pero muchos municipios no lo recogen por separado. Si tu ciudad tiene recogida selectiva de plásticos, el PP puede ir al contenedor amarillo. Si no, mejor tirarlo en la basura común.

El número 6 es el PS o poliestireno. Lo reconoces por su textura espumosa -como los vasos de poliestireno expandido (los famosos “plásticos blancos” de las cafeterías). Es el más problemático. No se recicla en la mayoría de lugares. Se rompe en microplásticos, se adhiere a las paredes de las máquinas de reciclaje y contamina el proceso. En muchos municipios españoles, como León o Sevilla, ya se están prohibiendo estos vasos por ley. Si lo ves, evítalo.

El número 7 es el “otros”. Es una caja de sorpresas. Puede ser PLA (plástico biodegradable hecho de maíz), policarbonato, o mezclas de plásticos. Muchos vasos de plástico duro “ecológicos” llevan este símbolo. Pero aquí hay un truco: el PLA no se recicla en contenedores normales. Necesita instalaciones industriales específicas que solo existen en unas pocas plantas en España. Si no está marcado como “compostable industrial”, no lo confundas con reciclable. Lo más seguro es tirarlo en la basura general.

¿Por qué esto importa en tu día a día?

Imagina que compras un café en un vaso de plástico duro. Lo tomas, lo tiras en el contenedor amarillo y crees que estás haciendo lo correcto. Pero si ese vaso es número 6 o 7, no se recicla. Se mezcla con los otros plásticos y arruina toda la carga. Las plantas de reciclaje en España pierden millones de euros cada año por esto. Algunas ya han dejado de aceptar ciertos plásticos porque no hay mercado para ellos.

La realidad es simple: no todos los plásticos son iguales. Y aunque muchos vasos de plástico duro parezcan idénticos, su composición química es distinta. Eso define su destino. Un vaso número 5 (PP) puede convertirse en un nuevo vaso. Uno número 6 (PS) se convierte en residuo que termina en vertederos o en el mar.

En ciudades como Barcelona o Bilbao, ya hay programas que premian a los usuarios que llevan vasos de plástico duro limpios y con el código correcto. En León, aunque aún no hay incentivos, los municipios están empezando a exigir a los comercios que usen solo plásticos reciclables (números 1, 2 y 5). Si eres cliente, puedes pedir que te sirvan en vasos de PP. Si lo haces, estás presionando para cambiar el sistema.

Dos vasos de plástico comparados: uno de poliestireno (número 6) y otro de polipropileno (número 5).

¿Qué puedes hacer hoy mismo?

  • Revisa el fondo de tus vasos de plástico duro. Busca el triángulo con el número.
  • Si es 1, 2 o 5, lávalo bien, aplástalo y llévalo al contenedor amarillo.
  • Si es 3, 4, 6 o 7, tira el vaso en la basura general. No lo metas en el reciclaje.
  • Evita los vasos de poliestireno (número 6). Son los más dañinos.
  • Pide en cafeterías que usen vasos de PP (número 5) o, mejor aún, que acepten tu taza reutilizable.

Esto no es solo responsabilidad individual. Es una forma de decirle a las empresas: “No quiero plástico que no se pueda reciclar”. Cada vez que eliges un vaso con número 5 en vez de uno con número 6, estás votando por un sistema más limpio.

¿Y qué pasa con los vasos de plástico duro “biodegradables”?

Muchos anuncian que son “ecológicos” o “compostables”. Pero si llevan el número 7, eso no significa que se descompongan en tu jardín. Solo se descomponen en instalaciones industriales a 60°C y con humedad controlada. En España, hay menos de 15 plantas que lo hacen. El resto termina en vertederos, donde tarda años en descomponerse -igual que el plástico normal.

Algunos vasos de plástico duro biodegradables incluso liberan metano, un gas de efecto invernadero más potente que el CO₂. Si no sabes qué significa el número 7, asume que no es mejor que el plástico tradicional. Lo más ecológico sigue siendo el vaso reutilizable.

Vaso con número 7 rodeado de símbolos ambientales: vertedero, mar, y taza reutilizable.

El futuro está en los vasos reutilizables

La mejor manera de evitar este problema es no usar vasos de plástico duro en primer lugar. En España, ya hay más de 200 cafeterías en ciudades como Madrid, Valencia o León que ofrecen descuentos si llevas tu propia taza. Algunas incluso te prestan una taza de acero inoxidable, que devuelves al irte.

Esto no es una moda. Es una necesidad. Según el Ministerio para la Transición Ecológica, el 78% de los vasos de plástico duro en España se usan una sola vez y luego se tiran. Solo el 23% se recicla. El resto se quema, se entierra o acaba en ríos y playas.

Si quieres cambiar esto, empieza por lo pequeño: mira el número en el fondo del vaso. Decide qué tipo de plástico quieres apoyar. Y cuando puedas, elige la taza que puedes volver a usar. No es una acción heroica. Es una decisión cotidiana que, multiplicada por miles de personas, cambia el sistema.

¿Todos los vasos de plástico duro se pueden reciclar?

No. Solo los vasos con los códigos 1 (PET), 2 (HDPE) y 5 (PP) tienen posibilidades reales de reciclaje en España. Los códigos 3, 4, 6 y 7 casi nunca se reciclan y deben ir a la basura general.

¿Por qué el número 6 es tan malo?

El número 6 es poliestireno expandido, el famoso “plástico blanco”. Es muy ligero, se rompe fácilmente y contamina las máquinas de reciclaje. Además, no hay mercado para reciclarlo en España. Es uno de los plásticos más dañinos para el medio ambiente y ya está siendo prohibido en muchas ciudades.

¿Qué pasa si pongo un vaso número 7 en el contenedor amarillo?

Contamina la bolsa de reciclaje. Las plantas de reciclaje no pueden separar el número 7 del resto, y eso hace que toda la carga termine en el vertedero. Incluso si es “biodegradable”, si no está marcado como compostable industrial, no sirve para reciclaje.

¿Cómo sé si un vaso es de plástico duro?

Los vasos de plástico duro son rígidos, no se doblan fácilmente y suelen tener un fondo más grueso. Los de plástico blando, como los de zumo, se pueden pinchar con el dedo. Si es duro y lleva el símbolo de reciclaje, es un vaso de plástico duro.

¿Es mejor un vaso de plástico duro o uno de papel?

Ninguno es ideal si son de un solo uso. Los vasos de papel suelen tener una capa de plástico (número 7) para que no se mojen. Eso los hace casi imposibles de reciclar. Lo mejor es usar una taza reutilizable. Si no puedes, elige el vaso de plástico duro número 5 (PP), que tiene mayor probabilidad de reciclaje.

¿Qué sigue después de entender los números?

Una vez que entiendes qué significa cada número, el siguiente paso es exigir cambio. Pregunta en tu cafetería favorita: “¿Qué tipo de plástico usan en sus vasos?”. Si no lo saben, les estás enseñando algo útil. Si usan número 6, pide que cambien. Si usan número 5, diles que lo sigan haciendo.

La próxima vez que veas un vaso de plástico duro, no lo mires como un simple recipiente. Míralo como un mensaje: un código que te dice qué tipo de mundo estás ayudando a construir. El número en el fondo no es solo un símbolo. Es una decisión. Y tú, con tu gesto, tienes más poder de lo que crees.