Cóctel Margarita: Vasos, medidas y cómo servirlo como un profesional

El cóctel margarita, una bebida clásica de tequila, triple seco y lima, ideal para celebraciones o días calurosos. También conocido como margarita clásica, es más que una bebida: es una experiencia que depende de la copa, la proporción y el hielo. No es lo mismo beberlo en un vaso de agua que en una copa especializada. La forma, el tamaño y hasta el borde salado marcan la diferencia entre un trago común y uno que te deja con ganas de otro.

Para servir una margarita bien hecha, necesitas tres cosas clave: un vaso para margarita, un vaso ancho y bajo, con borde salado, diseñado para resaltar el aroma del tequila y la acidez de la lima, un jigger, el medidor profesional que garantiza la proporción exacta de 50 ml de tequila, 30 ml de triple seco y 20 ml de zumo de lima, y hielo de calidad. Usar un vaso alto como un highball o una copa de vino no solo se ve mal: arruina la experiencia. La margarita necesita espacio para que el hielo se derrita lentamente y el sabor se equilibre, no para que se diluya en segundos.

La sal en el borde no es un adorno. Es parte del equilibrio. La sal realza el sabor del tequila, atenúa la acidez y crea una sensación en la boca que hace que cada sorbo se sienta más completo. Y no, no se trata de poner mucha sal. Solo un borde fino, justo donde tus labios tocan el vaso. Muchos lo hacen mal: usan sal gruesa, sal de mesa, o lo rocían como si fuera un snack. La sal debe ser fina, de buena calidad, y aplicada con cuidado. Si no tienes un vaso de margarita, una copa de vino tinto grande puede servir de emergencia, pero no es lo mismo. La forma ancha del vaso original permite que los aromas suban, no que se escapen.

Si te interesa cómo se miden los cócteles, cómo se llaman los vasos pequeños como el pony, un vaso pequeño usado para medidas de licor, típico en bares antiguos, o por qué el jigger es indispensable, lo encontrarás en las guías que siguen. Aquí no hay teorías vagas. Solo lo que funciona: qué vaso usar, cuánto poner, cómo salarlo, y por qué esos detalles no son triviales. Cada artículo de esta lista te acerca un paso más a servir una margarita que cualquiera recordaría.