¿Qué es un vaso PET? Todo lo que necesitas saber sobre este plástico duro usado en bebidas

¿Qué es un vaso PET? Todo lo que necesitas saber sobre este plástico duro usado en bebidas

enero 31, 2026 publicado por Maricruz Belmonte

Si has comprado una bebida embotellada en los últimos años, casi seguro has tenido en tus manos un vaso PET. Pero, ¿qué significa realmente esa letra que aparece en la base del recipiente? No es solo un código de reciclaje. Es la clave para entender por qué estos vasos son tan comunes, qué los hace diferentes del plástico normal y por qué muchos los evitan sin saber por qué.

¿Qué es el PET y por qué se usa en vasos?

PET significa tereftalato de polietileno. Es un tipo de plástico termoplástico, lo que quiere decir que se puede derretir y moldear una y otra vez sin perder sus propiedades básicas. Eso lo hace ideal para fabricar vasos, botellas y envases de bebidas. A diferencia de otros plásticos, el PET es transparente, ligero y resistente a los impactos. No se rompe como el vidrio, pero sí se puede doblar un poco sin romperse, lo que lo hace perfecto para llevarlo a la playa, al parque o a la oficina sin miedo a que se te caiga y se quede hecho pedazos.

En España, más del 60% de las botellas de agua y refrescos que se venden son de PET. En León, donde yo vivo, los supermercados venden cajas de 24 vasos PET de 300 ml para fiestas familiares, y casi nadie se plantea usar cristal. ¿Por qué? Porque es más barato, más seguro y más fácil de transportar. Los restaurantes de comida rápida usan vasos PET porque no tienen que preocuparse por roturas, limpieza intensa o costos altos de reemplazo.

¿Cómo se fabrica un vaso PET?

El proceso empieza con pequeñas gránulas de PET, que se calientan hasta que se vuelven blandas. Luego, se inyectan en moldes con forma de vaso. Una vez enfriadas, las piezas se retiran, se inspeccionan y se empaquetan. No se usan tintes ni aditivos tóxicos en la mayoría de los vasos de uso alimentario. El color transparente no es por casualidad: permite ver el contenido y asegura que no haya impurezas visibles.

Algunos vasos PET tienen una capa extra de revestimiento interno, especialmente si van a contener bebidas ácidas como zumos o refrescos con gas. Este revestimiento evita que el plástico reaccione con el líquido y altere su sabor. No es un plástico común: es un plástico diseñado específicamente para contacto con alimentos, y cumple con normas europeas como la 10/2011, que regulan qué sustancias pueden migrar del envase a la bebida.

¿Es seguro usar vasos PET?

Sí, siempre que se usen como se indica. Los vasos PET están diseñados para un solo uso. No están hechos para reutilizarse una y otra vez, ni para calentarse en el microondas. Si pones un vaso PET en el microondas, puede deformarse, liberar compuestos químicos y hasta fundirse. Eso no significa que sea tóxico por uso normal, pero sí que no está hecho para resistir altas temperaturas.

Algunas personas temen que el PET libere antimonio o ftalatos, pero estudios de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) demuestran que los niveles de migración son tan bajos que no representan riesgo para la salud, incluso con uso prolongado. El problema no está en el material en sí, sino en el mal uso. Guardar agua en un vaso PET durante meses bajo el sol, por ejemplo, puede hacer que se degraden los plásticos más rápido. No es peligroso, pero sí innecesario.

Familia en un picnic en León, aplastando un vaso PET antes de depositarlo en contenedor amarillo.

¿Por qué se recicla tan poco el PET?

El PET es uno de los plásticos más fáciles de reciclar. Se puede transformar en fibras para ropa, nuevos envases, o incluso en componentes de muebles. Pero en España, solo se recicla el 53% de los envases de PET. El resto acaba en vertederos o en la naturaleza. ¿Por qué?

Primero, muchos lo tiran junto con otros residuos, sin separar. Segundo, los vasos PET con tapa de otro plástico (como el PP) se complican para reciclar. Tercero, los vasos que han contenido bebidas con azúcar o leche se contaminan con restos que dificultan el proceso. En ciudades como León, hay contenedores amarillos, pero no todos los vecinos saben que los vasos deben estar limpios y sin tapa para que sean aceptados.

Una buena práctica: lava el vaso con agua fría, quita la tapa y aplástalo un poco antes de tirarlo. Así ocupas menos espacio y facilitas el reciclaje. Cada vaso reciclado evita que se produzca uno nuevo de petróleo crudo.

¿Qué alternativas hay al vaso PET?

Si quieres evitar el plástico, hay opciones. Los vasos de papel con revestimiento biodegradable son una alternativa común en cafeterías. Pero ojo: muchos de esos vasos tienen una capa de plástico dentro para que no se empapen. Eso los hace difíciles de reciclar. Solo son sostenibles si se procesan en instalaciones especializadas.

Los vasos de cristal son la opción más limpia, pero pesan más, se rompen y son más caros. Los de acero inoxidable son duraderos, pero no sirven para bebidas calientes sin aislamiento. Los vasos de PLA (plástico hecho de maíz) son compostables, pero solo en instalaciones industriales, no en tu compostador de casa. La mayoría de los que venden como "biodegradables" no se descomponen en el suelo normal.

La mejor alternativa, en muchos casos, es no usar vaso de un solo uso. Lleva tu propia botella o vaso reutilizable. Es más barato a largo plazo, y reduce el impacto ambiental de forma real.

¿Cómo identificar un vaso PET?

Busca el triángulo de reciclaje en la base del vaso. Dentro, verás un número 1. Ese es el símbolo del PET. A veces también aparece la sigla "PET" o "PETE" debajo. Si no lo ves, no es PET. Puede ser PS (poliestireno, el plástico blanco y frágil), HDPE (el más opaco, usado en leche) o PP (el plástico de las tapas).

El PET es transparente, ligeramente flexible, y su superficie tiene un brillo suave. Si lo frota con un dedo, no deja huella. Si lo aprietas, se deforma un poco y vuelve a su forma. Eso no pasa con el PS, que se rompe con un chasquido. Conocer estas diferencias te ayuda a reciclar mejor y a entender qué estás usando.

Ciclo circular de reciclaje PET: botella se convierte en ropa y nuevos envases, mientras microplásticos contaminan un río.

¿Cuánto tiempo tarda en descomponerse un vaso PET?

En la naturaleza, un vaso PET puede tardar entre 100 y 500 años en descomponerse. No se desintegra como una hoja de papel. Se fragmenta en microplásticos, que terminan en ríos, océanos y hasta en la cadena alimentaria. En España, se estima que cada persona genera alrededor de 40 vasos de plástico de un solo uso al año. Si todos los habitantes de León (unos 125.000) usaran uno diario, serían más de 45 millones de vasos al año. Eso equivale a 150 toneladas de plástico que no se reciclan.

La buena noticia es que el PET reciclado puede volver a convertirse en nuevos vasos. Se llama reciclaje circular. Algunas marcas de bebidas ya usan hasta un 50% de PET reciclado en sus envases. Es un paso pequeño, pero es un paso real.

¿Qué hacer con los vasos PET usados?

  • Si están limpios: tíralos en el contenedor amarillo.
  • Si tienen restos de bebida: enjuágalos con agua fría antes de tirarlos.
  • Quita siempre la tapa: es otro plástico y debe ir en otro contenedor.
  • Aplástalos: ocupan menos espacio y se transportan con más eficiencia.
  • Si no hay contenedor amarillo cerca: guárdalos en casa hasta que puedas llevarlos a un punto limpio.

Evita usarlos como recipientes de almacenamiento. No guardes aceite, vinagre o alcohol en ellos. El PET no está diseñado para eso. Y nunca los calientes. No es solo una mala idea: es un riesgo innecesario.

¿El PET es el mejor plástico para vasos?

No es perfecto, pero es el más equilibrado que existe hoy. Es liviano, seguro para alimentos, barato y reciclable. Comparado con el poliestireno (que se usa en vasos blancos de fiestas), el PET es mucho más resistente y menos dañino para el medio ambiente. Comparado con el cristal, es mucho más práctico para eventos al aire libre. Comparado con el bioplástico, es más estable y se recicla en más lugares.

El problema no es el PET. El problema es que lo usamos como si fuera desechable sin pensar en el ciclo. Si lo tratamos como un recurso, no como basura, puede ser parte de una solución, no del problema.

¿Los vasos PET son tóxicos?

No, los vasos PET no son tóxicos cuando se usan correctamente. Están aprobados por la UE para contacto con alimentos. No liberan sustancias peligrosas a temperaturas normales. El riesgo surge si se calientan, se reutilizan durante mucho tiempo o se exponen al sol durante meses. Usarlos una sola vez y tirarlos correctamente es seguro.

¿Se pueden reutilizar los vasos PET?

Técnicamente sí, pero no se recomienda. Cada vez que se lava, el plástico se desgasta y puede acumular bacterias en microgrietas. Además, los detergentes y el agua caliente pueden acelerar su degradación. Si decides reutilizarlo, hazlo solo unas pocas veces, nunca para bebidas calientes y limpia bien con agua fría y jabón neutro.

¿Por qué los vasos PET tienen el número 1 en el reciclaje?

El número 1 es el código del PET en el sistema internacional de identificación de plásticos. Es el más fácil de reciclar y el más común en envases de bebidas. Este sistema ayuda a las plantas de reciclaje a separar los materiales. El PET (1) se procesa diferente al polietileno (2) o al polipropileno (5).

¿Puedo poner un vaso PET en el microondas?

No. Los vasos PET no están diseñados para resistir el calor del microondas. Se pueden deformar, fundir o liberar compuestos químicos. Usa solo recipientes marcados como "microondas seguros". Si no lo dice en el envase, no lo metas.

¿Qué pasa si tiro el vaso PET en el contenedor verde?

Si lo tiras en el contenedor verde (para vidrio), no se reciclará. Se mezclará con el cristal y arruinará el lote. Los contenedores amarillos son para plásticos y metales. Si no lo pones donde corresponde, acaba en un vertedero o en la naturaleza, donde tarda siglos en desaparecer.

Comentarios


Rigo Venegas
Rigo Venegas

Lo de los vasos PET me da un poco de lástima. Los uso todo el tiempo, pero nunca pensé en cómo se fabrican hasta hoy. Ahora veo que es un equilibrio entre comodidad y responsabilidad, y la verdad es que la mayoría ni se molesta en limpiarlos antes de tirarlos.

En mi barrio, el contenedor amarillo está siempre lleno de tapas y restos de azúcar. Es como si nadie leyera nada.

febrero 1, 2026
Jordi Manero
Jordi Manero

¡Qué absurdo! El PET es un invento del capitalismo verde disfrazado de sostenibilidad. La UE lo aprueba? Claro, porque las multinacionales lo financian. El antimonio se migra, sí, pero en niveles "seguros"... según quién lo mida. La EFSA no es una autoridad independiente, es un brazo corporativo.

¿Y lo de los microplásticos? Ni lo mencionan en los anuncios de las marcas. Te venden un "reciclable" mientras te envenenan lentamente. No es un problema de uso, es un problema de sistema. Y tú, con tu vaso limpio y aplastado, sigues siendo parte del engaño.

febrero 2, 2026

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